Opium (1977) de Yves Saint Laurent es una experiencia sensorial intensa y embriagadora, un viaje olfativo a un mundo de especias exóticas y sensualidad desinhibida. Lanzado en 1977, este perfume revolucionario, creado por los maestros perfumistas Jean Amic, Jean-Louis Sieuzac y Raymond Chaillan, pertenece a la familia olfativa Oriental Especiada, una categoría que evoca calidez, misterio y una opulencia inolvidable.
Desde el primer instante, Opium despierta los sentidos con una explosión de especias cálidas y vibrantes. Los clavos de olor y la pimienta aportan un toque picante y estimulante, mientras que el cilantro y la malagueta añaden una frescura especiada y ligeramente cítrica. La ciruela introduce un dulzor jugoso y embriagador, que se entrelaza con la dulzura floral del jazmín y la frescura cítrica de la mandarina, los cítricos y la bergamota, creando una apertura compleja y fascinante.
En el corazón de la fragancia, un bouquet especiado y floral opulento se despliega con intensidad. El clavel aporta una calidez floral especiada, mientras que la canela añade un toque dulce, cálido y reconfortante. El sándalo y el pachulí contribuyen con su riqueza amaderada y terrosa, la raíz de lirio añade un toque empolvado y elegante, la rosa aporta su dulzura floral clásica, el durazno (melocotón) añade una faceta frutal aterciopelada y el lirio de los valles (muguete) introduce un toque floral fresco y delicado.
Finalmente, la base de Opium revela su carácter más profundo, misterioso y duradero. El incienso y la mirra evocan un aura espiritual y resinosa, el sándalo se repite aportando calidez, el bálsamo de Tolú añade un toque dulce y balsámico, el ámbar contribuye con su calidez dorada, el opopónaco aporta una dulzura resinosa y ahumada, el benjuí añade un toque dulce y balsámico, el ládano introduce una nota resinosa y cuero, la vainilla aporta una dulzura cálida y reconfortante, el almizcle proporciona un toque suave y sensual, el castóreo añade una faceta animal y cuero, el cedro contribuye con su elegancia amaderada seca, el vetiver aporta un toque terroso y ahumado, y el coco añade una dulzura exótica y tropical.
Detalles de la fragancia
Familia olfativa
Oriental especiada
Notas olfativas
- Notas de salida: Clavos de olor, pimienta, cilantro, malagueta, ciruela, jazmín, mandarina, cítricos y bergamota.
- Notas de corazón: Clavel, canela, sándalo, pachulí, raíz de lirio, rosa, durazno (melocotón) y lirio de los valles (muguete).
- Notas de fondo: Incienso, mirra, sándalo, bálsamo de Tolú, ámbar, opopónaco, benjuí, ládano, vainilla, almizcle, castóreo, cedro, vetiver y coco.
Personalidad
La mujer que elige Opium es una fuerza de la naturaleza. Es decidida, audaz e inquebrantable, una mujer que sabe lo que quiere y no teme ir a por ello. Su presencia es magnética y sensual, dejando una huella imborrable en cada lugar que pisa. Posee una confianza en sí misma arrolladora y una pasión por la vida que la impulsa a vivir cada momento con intensidad.
No sigue las reglas, las crea. Su espíritu es libre e independiente, y su elección de perfume es una declaración de su individualidad y su poderío. Es una mujer que abraza su lado más misterioso y seductor, sin disculpas. Opium es su firma olfativa, un reflejo de su alma apasionada y su espíritu indomable.
Ocasión de uso
Opium es una fragancia diseñada para momentos especiales y ocasiones en las que se busca dejar una impresión imponente y memorable. Su intensidad y sensualidad la hacen perfecta para eventos nocturnos, como cenas de gala, fiestas exclusivas, conciertos o cualquier situación donde se quiera destacar por una presencia audaz y sofisticada.
También es una excelente elección para encuentros románticos donde se busca despertar la pasión y la sensualidad. Opium es una fragancia que exige atención, por lo que es ideal para cuando se quiere sentir poderosa, atractiva y dueña de la noche.
Estación o temporada de uso
Opium despliega su máximo esplendor durante las estaciones frías, como el otoño e invierno, especialmente durante la noche. Las notas cálidas de especias, resinas y maderas preciosas se sienten especialmente reconfortantes y envolventes en los días frescos y las noches frías. Su intensidad también la hace menos intrusiva en ambientes cerrados durante estas épocas del año.
Debido a su riqueza y calidez, generalmente no se recomienda para la primavera y el verano, ya que podría resultar demasiado pesado y abrumador en climas cálidos. Opium es una fragancia que evoca la calidez de un abrazo en una noche fría.
































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